De las Escrituras de hoy: “Pero Esteban, que estaba lleno del Espíritu Santo, dirigió su mirada hacia el cielo… Mientras lo apedreaban, Esteban suplicaba, diciendo: ‘Señor Jesús, recibe mi espíritu’. Luego, poniéndose de rodillas, gritó muy fuerte: ‘Señor, no les tomes en cuenta este pecado’”. —Hch 7, 55. 59-60.
Quienes se oponen al Espíritu Santo son descritos como obstinados, lo que podría significar tercos, rígidos, inflexibles, soberbios, etc. Esteban está lleno del Espíritu Santo, que lo ayuda de dos maneras: puede ofrecer su espíritu a Dios; puede entregar con alegría esta horrible muerte a Jesús; y puede pedirle al Señor que perdone a sus asesinos. El sacrificio y el perdón son dos expresiones de la obra del Espíritu Santo.
Oremos: Señor, llénanos del Espíritu Santo. Que el Espíritu nos transforme a nosotros y a todo lo que hacemos.

El autor de hoy es el padre Mike Kerin, párroco misionero de la Iglesia del Divino Salvador en Celina, en el estado de Tennessee, y ministro sacramental en el cercano Condado de Overton, Tennessee.
