De las Escrituras de hoy: “‘Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?’. Jesús les ordenó: ‘¡Hagan que la gente se siente!’”. —Jn 6, 9-10.
Piense en alguna ocasión en la que usted haya alimentado a un grupo grande de personas, tal vez familiares y amigos. Mira a su alrededor y ve a sus seres queridos, satisfechos con una buena comida y enriquecidos con una agradable conversación. ¡Qué gran sensación!
Todos conocemos esta hermosa lectura de hoy sobre la alimentación de los cinco mil. Es una de las muchas maneras en que Jesús nos muestra su cuidado por quienes lo siguen. Él no solo nutre nuestras mentes con hermosas Escrituras y enseñanzas, sino que también nos nutre con la Misa y la Sagrada Eucaristía. Así como usted alimenta a sus amigos y familiares, Jesús nos deja llenos cada domingo con palabras de sabiduría, su cuerpo y su sangre. Y siempre hay lugar para que otros se unan a nosotros en la mesa. ¡Sus milagros son infinitos!
Oremos: Jesús, gracias por nutrir nuestras mentes y nuestros cuerpos. Ayúdanos a ver los milagros diarios en nuestras vidas, todo gracias a tu misericordia.

La autora de hoy es Betsy Bown, miembro del equipo de Desarrollo de Glenmary.
