De las Escrituras de hoy: “A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos nosotros somos testigos. Elevado a la derecha de Dios, derramó el Espíritu Santo prometido que había recibido del Padre, y esto es lo que ustedes ven y oyen”. —Hch 2, 32-33.
Jesús resucitado no es una abstracción. En el camino a Emaús, los discípulos estaban desanimados y desconsolados. Pero Jesús resucitado se les apareció y les explicó las Escrituras que hablaban de él. Sintieron que sus corazones ardían. Y lo experimentaron de nuevo al partir el pan.
Oremos: Señor, ayúdanos a ser verdaderamente agradecidos por el don de las Escrituras y la Eucaristía. Haz que podamos alimentarnos frecuentemente de estas dos profundas fuentes de vida y gracia.

El autor de hoy es el padre Mike Kerin, párroco misionero de la Iglesia del Divino Salvador en Celina, en el estado de Tennessee, y ministro sacramental en el cercano Condado de Overton, Tennessee.
