De las Escrituras de hoy: “Cuando ya habían remado unos veinte o treinta estadios, vieron a Jesús que caminaba sobre el mar, acercándose a la barca, y se asustaron. Pero él les dijo: ‘¡Soy yo, no tengan miedo!’’’. — Jn 6, 19-20.
Reflexione un momento sobre alguna ocasión en la que sintió verdadero miedo y, acto seguido, una paz le invadió, disipando todo el temor. Como madre, esto sucede a diario: cuando crees que tu hijo se va a lastimar, esperas con el corazón en un puño y luego exhalas cuando supera el susto con solo un pequeño rasguño. Lo que fue solo un minuto parece una eternidad. Suspiras mientras tu corazón vuelve a latir con normalidad.
Esa paz lo es todo. Esto es lo que el Señor nos ofrece a diario, especialmente en tiempos difíciles. Cuando nos apoyamos en Él y no en nuestro propio entendimiento, algunas de esas dificultades se convierten en pequeños rasguños y vemos cómo nuestros miedos se desvanecen y la gracia llena el vacío.
Oremos: Gracias, Señor, por tus milagros. Gracias, Señor, por llenar mi corazón de paz.

La autora de hoy es Betsy Bown, miembro del equipo de Desarrollo de Glenmary.
