De las Escrituras de hoy: “… he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente y en las casas”. —Hch 20, 19-20.
“No acobardarse” significa negarse a retroceder cuando una conversación se torna difícil. Es la valentía silenciosa de elegir lo que es beneficioso por encima de lo que es cómodo. Inspirándonos en San Pablo —quien sirvió al Señor con profunda humildad—, se nos recuerda que el verdadero servicio, independientemente de nuestra vocación específica, se define por estos rasgos distintivos:
- Altruismo: Sacrificar la comodidad personal hoy para asegurar el beneficio de otro mañana.
- Sinceridad radical: Mantener la transparencia y la integridad, incluso cuando el mensaje resulta impopular.
- Coherencia total: Presentarse con el mismo corazón y la misma verdad, ya sea de pie en un escenario público o sentado frente a una mesa de cocina.
Oremos: Señor, danos la fortaleza para ser honestos cuando resulte difícil y altruistas

El autor de hoy es Wilmar Zabala, consejero vocacional de Glenmary, quien ayuda a los hombres a discernir su llamado al servicio en las misiones nacionales.

