De las Escrituras de hoy: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. —Lucas 10, 27.
La invitación es real, y también lo es nuestra respuesta individual a esta poderosa llamada. Sin embargo, también me hace preguntarme: ¿cómo puedo amar a Dios con todo mi corazón, mi ser, mis fuerzas y mi mente? Pues bien, lo hago invocando al Espíritu para que permita que mis dones y talentos (sean cuales sean) resplandezcan con tal intensidad que todos aquellos con quienes me encuentre vean mi respuesta a esta invitación reflejada en mis palabras y en mis obras.
Oremos: Dios amoroso, dame el valor para usar mis dones y talentos, mi corazón, mi ser, mis fuerzas y mi mente para irradiar tu amor.

El autor de hoy es el padre Neil Pezzulo, misionero de Glenmary.



