De las Escrituras de hoy: “No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. —Filipenses 4, 6-7.
Cada vez que leo este pasaje, pienso en un amigo mío que a menudo responde a palabras difíciles diciendo: “Eso es fácil de decir”.
Pues bien, hoy, al celebrar la fiesta de San Francisco y la conclusión del tiempo de la creación, es fácil desanimarse al ver cómo no estamos cuidando la creación. Es aún más fácil decir a la gente que no se inquiete, pero ¿no sería mejor animar a las personas a tener más valor a la hora de cuidar personalmente la creación?
Oremos: Al celebrar su fiesta, envía el Espíritu de San Francisco para darnos el valor de cuidar la creación en nuestro propio entorno y a nuestra propia manera.

El autor de hoy es el padre Neil Pezzulo, misionero de Glenmary.



