De las Escrituras de hoy: “… yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial…” —Mt 5, 44-45.
Me encantaba ir de caminata con mi familia, especialmente cuando visitábamos los Parques Nacionales. Al planificar nuestros viajes, estudiábamos las guías turísticas y las descripciones de los diversos y hermosos lugares que podíamos visitar. Algunos sitios ofrecían un par de rutas de senderismo para llegar a contemplar la joya de la corona del destino: una ruta fácil y la otra, más exigente.
Jesús nos ofrece dos caminos por los que transitar: el sendero del “Han oído que se dijo”, o el sendero del “Pero yo les digo”. El primero es simplemente un circuito cerrado. El segundo te conduce a tu gloria suprema: la eternidad junto a Él. Este segundo camino es difícil, pero Él ya nos ha mostrado la senda. Debemos compartir el amor que Él nos ha entregado. Debemos reconocer que Dios nos ama a todos por igual. Debemos orar por aquellos que nos persiguen. Y nunca debemos olvidar que Él camina a nuestro lado y que podemos apoyarnos en Él.
Oremos: Señor, concédeme la gracia de amar como Tú y de perdonar a quienes me han herido.

La autora de hoy es la hermana Darlene Presley, Madre Superiora de las Hermanas Glenmary.
