De las Escrituras de hoy: “Por eso les digo que no se preocupen por su vida […] busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura”. —Mt 6, 25. 33.
Anoche me costó mucho conciliar el sueño. Permanecí acostada, haciendo planes y angustiándome por todas las cosas que debía hacer antes de partir hacia nuestro encuentro comunitario de la próxima semana. Hice una lista mental: mañana completaría mis reflexiones para Glenmary; luego comenzaría con la correspondencia que debía enviarse por correo; al día siguiente empezaría a reunir lo necesario para nuestro tiempo juntos; y el día siguiente estaría repleta de… en fin, no descansé mucho debido a mis preocupaciones.
Pues bien, mi “mañana” comenzó con una visita inesperada al médico junto con una de las hermanas, lo cual desbarató mis planes. Cuando por fin llegué a la oficina, me senté con esta lectura y me reí de mí misma. ¿Cuántas veces había compartido este pasaje del Evangelio con personas que se sentían ansiosas por las cosas de su vida? Hoy, Jesús me bendijo con un suave recordatorio: “NO TE PREOCUPES; SIMPLEMENTE CAMINA CONMIGO, PERMANECE A MI LADO, CONFÍA EN MÍ; ¡YO TE SACARÉ ADELANTE EN TODAS LAS COSAS!”.
Oremos: Jesús, estoy profundamente agradecida por tu presencia en mi vida. Doy gracias por las muchas veces en que me has guiado de regreso a ti cuando he perdido el rumbo. Te pido, Señor, que aumentes mi fe y mi confianza en ti.

La autora de hoy es la hermana Darlene Presley, Madre Superiora de las Hermanas Glenmary.
