De las Escrituras de hoy: “No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan”. —Mt 6, 8.
Estoy segura de que todos hemos estado en reuniones donde alguien cierra el encuentro con una oración. La oración comienza con un “Señor, te damos gracias”, luego continúa con un “rezamos por…”, seguido de instrucciones a Dios sobre lo que Él necesita hacer para manejar la situación presentada, y finalmente concluye con el cierre: “En el nombre de Jesús”. A veces, nuestra propia oración puede ser igual, al presentar nuestros deseos y necesidades.
Jesús nos asegura que nuestro amoroso Padre conoce todas nuestras necesidades incluso antes de que nosotros sepamos qué pedir. Él desea que nos acerquemos a Él como sus hijos amados, llamándolo “Padre nuestro”. Nos invita a entablar una relación íntima, pues verdaderamente nos conoce y nos ama. Él desea proveer todas nuestras necesidades cotidianas.
Oremos: Padre, ayúdame a verme a mí mismo como tu hijo amado. Al rezar esta oración que nos has entregado, ayúdame a hacerlo con calma, para así poder escuchar y acoger cada una de sus palabras. Que se convierta en una conversación contigo.

La autora de hoy es la hermana Darlene Presley, Madre Superiora de las Hermanas Glenmary.
