De las Escrituras de hoy: “Siembren justicia y cosecharán misericordia; preparen sus tierras para la siembra, pues ya es tiempo de buscar al Señor, para que venga y llueva la salvación sobre ustedes”. —Os 10, 12.
Es fácil posponer la oración. Es fácil decir: “Rezaré el rosario mañana”, “me confesaré la próxima semana” o “superaré mis desacuerdos en otro momento”. Porque si no pospusiéramos estas cosas, tendríamos que detenernos, escuchar y responder a la llamada de Dios; esto requiere esfuerzo y determinación. A veces posponemos la oración porque, en realidad, podría exigirnos algo.
En la lectura de hoy, el profeta Oseas dice: “preparen sus tierras para la siembra,
pues ya es tiempo de buscar al Señor”. Sabemos que nadie puede sembrar un campo y cosecharlo al día siguiente. El crecimiento requiere tiempo, esfuerzo y paciencia. Sin embargo, antes de poder recoger los frutos de la cosecha, debemos tener el valor de arar el campo.
Oremos: Señor, ayúdanos a buscarte hoy, no mañana, y danos el valor para responder a tu llamada, incluso cuando sea difícil.

La autora de hoy es Lydia Roell, asistente ejecutiva del presidente y del primer vicepresidente de Glenmary.
