De las Escrituras de hoy: “Escuché entonces la voz del Señor que decía: ‘¿A quién enviaré? ¿Quién irá de parte mía?’ Yo le respondí: ‘Aquí estoy, Señor, envíame’”. —Is 6, 8
Siempre que se me pide hacer algo nuevo o importante, mi primer instinto es pensar en todas las razones por las que no estoy cualificada para hacerlo.
En la lectura de hoy, la primera respuesta de Isaías no es de confianza. “¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros; ¡y sin embargo mis ojos han visto al Rey, al Señor de los Ejércitos!”. Dios reconoce las imperfecciones de Isaías, lo purifica y luego lo llama. Esto nos recuerda que, a menudo, la disposición precede a la confianza.
Oremos: Señor, danos el valor para responder a tu llamado aun cuando nos sintamos incapaces.

La autora de hoy es Lydia Roell, asistente ejecutiva del presidente y del primer vicepresidente de Glenmary.
