De las Escrituras de hoy: “Tú creaste mis entrañas, me formaste en el vientre de mi madre”. —Salmo 139, 13.
Hoy en día, muchas personas buscan la felicidad en cosas que se desvanecen rápidamente, pero sus corazones permanecen inquietos y vacíos. Nuestro mundo a menudo nos enseña a ponernos en el centro de todo, olvidando que somos creados por Dios y dependemos profundamente de Su amor. Cuando apartamos a Dios, la ansiedad y la soledad pueden crecer dentro de nosotros porque nada terrenal puede llenar el espacio destinado para Él. La verdadera paz se encuentra cuando reconocemos el don de la vida, nuestra dignidad como Sus hijos y el amor que solo Dios puede dar al corazón humano.
Oremos: Señor, gracias por el don de la vida y por amarme desde el principio. Llena mi corazón con tu amor para que pueda buscar la realización solo en Ti. Ayúdame a respetar y proteger la dignidad de cada vida humana, reconociendo que toda vida es sagrada porque proviene de Ti.

El autor de hoy es Marco Tavares, misionero regional hispano de Glenmary, quien se centra en la evangelización y el alcance comunitario en el este de Carolina del Norte.
