De las Escrituras de hoy: “‘Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa’”. —Hch 16, 15.
Este momento es tan sencillo y tan humano, pero constituye el ejemplo perfecto de vivir a imagen de Dios. A veces, las formas más significativas de vivir nuestra fe se manifiestan a través de la hospitalidad, la generosidad y el hacer espacio para los demás. Esto me recuerda que seguir al Señor no se trata únicamente de grandes momentos dramáticos; a menudo, consiste en acoger a las personas y compartir lo que tenemos.
Oremos: Señor, ayúdame a vivir mi fe con un corazón abierto y un espíritu generoso hacia los demás.

La autora de hoy es Laney Blevins, miembro del equipo de Comunicaciones de Glenmary.
