De las Escrituras de hoy: “De esta manera las comunidades cristianas se fortalecían en la fe y el número de creyentes aumentaba cada día más”. —Hch 16, 5.
Pablo comienza su segundo viaje misionero visitando nuevamente a las comunidades a las que originalmente había anunciado la palabra del Señor. Es guiado por el Espíritu Santo, y se nos dice que estas iglesias crecen en fe y en número. Luego, el Espíritu Santo dirige la atención de Pablo hacia el mundo en general.
Tal como Jesús lo prometió, el Espíritu Santo fue una presencia activa en el crecimiento de la Iglesia primitiva; una presencia activa que continúa hasta el día de hoy.
Tuve el privilegio de asistir al Congreso Eucarístico Nacional y experimentar la fe gozosa de 60,000 personas, manifestada con orgullo. Este año, durante la Vigilia Pascual, las misiones de Glenmary se unieron a iglesias de todo el mundo para acoger en la fe católica a personas de todas las edades. Por la gracia del Espíritu Santo, el Evangelio continúa siendo compartido, y la gente sigue diciendo: “Sí, yo creo”. Al vivir nuestra fe abiertamente y con alegría, podemos inspirar a otros a hacer lo mismo.
Oremos: Dios mío, que mi vida sea un testimonio de tu bondad y misericordia, ayudando a traer más creyentes hacia ti.

La autora de hoy es Chris Phelps, directora de Desarrollo de Misioneros Católicos Glenmary.
