De las Escrituras de hoy: “El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por mano de hombres…” —Hch 17, 24.
Dios no está confinado a un edificio ni a un solo lugar. Sí, nos encontramos con Él en la iglesia, pero también está presente en los aspectos cotidianos de la vida: en las mañanas tranquilas, en la naturaleza, en las conversaciones con las personas que amamos. Resulta reconfortante recordar que, a dondequiera que vaya, Dios ya está allí.
Oremos: Señor, ayúdame a percibir tu presencia en los momentos ordinarios de mi día.

La autora de hoy es Laney Blevins, miembro del equipo de Comunicaciones de Glenmary.
