De las Escrituras de hoy: “´’Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor’”. —Jn 14, 6.
¿Recuerda haber hecho un viaje en auto antes de la era del GPS? Su atlas o su guía de rutas (como el *Triptik* de la AAA) eran esenciales para llegar a su destino. Hoy en día, la aplicación de mapas de su teléfono puede ofrecerle una variedad de rutas, ya sea que viaje a través del país o simplemente al otro lado de la ciudad.
En nuestro viaje espiritual, Jesús es muy claro. Hay una —y solo una— ruta, un camino hacia Dios Padre, y ese es a través de Jesús, su Hijo. Conocer a Jesús es conocer a Dios. Actuar como actúa Jesús —con obediencia, amor y misericordia— es profundizar en nuestra relación con Dios y confiar en su promesa de vida eterna.
Oremos: Amado Señor, tú nos aseguras constantemente: “No tengan miedo”. Es a través de ti que somos salvados, y nuestro lugar en la casa de tu Padre nos aguarda. Permíteme escucharte y vivir mi vida según tus enseñanzas, siguiendo tu camino hacia la vida eterna.

La autora de hoy es Chris Phelps, directora de Desarrollo de Misioneros Católicos Glenmary.
