De las Escrituras de hoy: “¡Da gloria a Dios!” —Jn 9, 24.
¿Usted cree en los milagros? Yo sí. En nuestro mundo, los milagros a menudo se descartan, y tenemos una respuesta científica. Oramos por un milagro para un ser querido enfermo. Con la nueva medicina, llega la sanación. Agradecemos al médico. Pero ¿dónde está Dios? Quizás estaba guiando al médico. ¿Creemos que la mano de Dios fue parte del milagro?
En el Evangelio de hoy, Jesús sana con amor a un ciego. El ciego puede ver. Los fariseos no quieren ver que el toque sanador de Jesús fue el milagro. Los fariseos estaban ciegos a la bondad de Jesús. Incluso antes de su sanación, el ciego podía ver el amor de Jesús.
¿Estamos a veces ciegos a los milagros de Jesús? Nuestro Señor nos llama con fe a abrir los ojos para que podamos ver. Ver los milagros diarios de la vida.
Oremos: Señor Jesús, envía tu Espíritu para que pueda ver tu poder sanador en mi vida.

El autor de hoy es el Padre Vic Subb. Ha servido como pastor de misiones, construyendo tres iglesias y acompañando a migrantes durante muchos años.
