De las Escrituras de hoy: “Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. —Mt 23, 11-12.
Hoy, escuchamos a Jesús amonestar a los escribas y fariseos en la lectura de las Escrituras. Esta vez, Jesús los regaña, entre otras cosas, por no practicar lo que predican y por imponer cargas pesadas a los demás. ¿Le hemos dicho alguna vez a alguien: “Haz lo que digo, no lo que hago?” ¿Hay alguna hipocresía en mis palabras y acciones?
Podemos reconocer la mucha hipocresía que existe en el mundo de hoy: líderes que dicen una cosa pero hacen otra. A veces, parece que los políticos están más interesados en ver fracasar al otro partido que en trabajar por el pueblo. La polarización nos impulsa a distanciarnos cada vez más.
Jesús le dice a la multitud y a nosotros: “El que se enaltece será humillado; pero el que se humilla será enaltecido”.
Oremos: Jesús, acudo a ti para purificar mi propia conducta en lugar de señalar con el dedo a los demás. Ayúdame a ver la hipocresía en mi propia vida y las veces que no he podido servir a los demás, especialmente a los más necesitados.

El autor de hoy es el hermano David Henley, misionero en el condado de Martin, Carolina del Norte, y codirector de vocaciones de Glenmary.
