De las Escrituras de hoy: “Más bien, cuando alguno es tentado, es su propia concupiscencia la que lo arrastra y lo seduce”. —Stg 1, 14.
La expresión “naturaleza humana frágil” parece redundante. En la primera lectura de hoy, San Santiago señala que cada uno de nosotros es tentado a su manera. El alcohol puede no tener atractivo para una persona, pero está bajo el dominio de la pornografía. Una persona que nunca recurriría a la violencia física podría herir a otros verbalmente. Cada uno de nosotros tiene su talón de Aquiles en cuanto a la tentación. La buena noticia: reconocer al “enemigo” es el primer paso para ganar la batalla.
Oremos: Señor, al acercarse la Cuaresma, ayúdame a identificar y afrontar los desafíos espirituales que enfrento.

El autor de hoy es el Padre Chet Artysiewicz, miembro de la Oficina de Desarrollo de Glenmary.
