De las Escrituras de hoy: “En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía…” — Lucas 9, 43.
Mientras todos estaban maravillados de todo lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: “Presten atención a lo que les digo: el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Los discípulos estaban llenos de asombro ante los signos que Jesús realizaba. Jesús les dice “presten atención” a aquellos discípulos maravillados mientras anuncia su Pasión. ¿Estamos prestando atención como discípulos misioneros? ¿Comprendemos el amor asombroso y grandioso que Dios nos tiene?
Acatamiento es una palabra española que significa mirar algo con atención, afecto o asombro reverente. San Ignacio escribió la palabra acatamiento en su diario para describir su actitud de asombro afectuoso hacia Dios. El padre Greg Boyle, SJ, fundador de Homeboys Industries, dijo: “Es la capacidad de contemplar con asombro lo que los pobres tienen que cargar, en lugar de juzgar cómo lo cargan”. Esta actitud me ayuda a ver a mis hermanos y hermanas —especialmente a aquellos que viven en los márgenes— bajo una luz radiante que me llena de maravilla y me hace más sano espiritualmente. ¿Vivimos con ese asombro afectuoso? ¿Tenemos una disposición de acatamiento?
Oremos: Señor misericordioso, lléname de asombro, maravilla y una reverencia llena de afecto. Aparta de mí todo juicio y dame entendimiento para seguir tus pasos.

El autor de hoy es el hermano Jason Muhlenkamp, misionero en el condado de Trousdale, Tennessee.



