De las Escrituras de hoy: “‘¡Saulo, Saulo!, ¿por qué me persigues?’. Él preguntó: ‘¿Quién eres tú, Señor?’. La voz le respondió: ‘¡Yo soy Jesús, a quien tú persigues!… En Damasco había un discípulo llamado Ananías. En una visión, el Señor le dijo: ‘¡Ananías!’. Él respondió: ‘¡Aquí estoy, Señor!’”. —Hch 9, 4-5. 10.
Observe las dos respuestas tan opuestas al llamado de Dios. Saulo (quien pronto se convertiría en Pablo) pregunta: ‘¿Quién eres?’ Mientras que Ananías responde: ‘Aquí estoy, Señor’. La diferencia radica en que Saulo aún no es discípulo y no conoce la voz del Señor. Ananías es discípulo y reconoce la voz del Señor.
Oremos: Ayúdame a escuchar y reconocer siempre tu voz, Señor.

El autor de hoy es el padre Mike Kerin, párroco misionero de la Iglesia del Divino Salvador en Celina, en el estado de Tennessee, y ministro sacramental en el cercano Condado de Overton, Tennessee.
