De las Escrituras de hoy: “‘¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello’”. —Lucas 11, 42.
Durante una cena en casa de un fariseo, Jesús enseña sobre el diezmo. El Señor elogia la práctica farisea de dar para la gloria de Dios. Esto constituye el núcleo de la corresponsabilidad.
Sin embargo, los fariseos se limitan a seguir la letra estricta de la Ley. Jesús desafía a su anfitrión y a los demás comensales a ir más allá. Servir a Dios implica no solo practicar el diezmo, sino también practicar la justicia. Esto tiene que ver con nuestra relación con los demás. La corresponsabilidad de las bendiciones de Dios es un estilo de vida integral que abarca todas nuestras relaciones, no solo nuestra relación con Dios.
Oremos: Padre Celestial, infinitamente bondadoso, ayúdame a amarte sobre todas las cosas para que pueda servirte como un buen administrador de todo aquello con lo que me bendices y, en todas mis relaciones, darte gracias y gloria a Ti, dador de todo bien. Amén.

El autor de hoy es el diácono Scott Watford, coordinador pastoral misionero en la misión de Glenmary La Sagrada Familia, en el condado de Early, y en la misión de San Lucas, en el condado de Randolph, Georgia.
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