De las Escrituras de hoy: “Luego les propuso esta otra parábola: ‘El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en un huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas’”. —Mt. 13, 31-32.
Hace un poco más de cuatro años, mi esposa y yo nos mudamos a Livingston, Tennessee, para iniciar una nueva misión de Glenmary. Al principio no conocíamos a nadie y tampoco teníamos un lugar establecido para vivir; sin embargo, traíamos, en nuestra mente y en nuestros corazones, la semilla de establecer la presencia Católica en el condado.
Iniciamos con la visita a algunas familias, rezamos el Rosario con las familias, luego comenzamos a tener la Misa una vez al mes y actualmente tenemos Misa cada domingo. Nuestra comunidad está creciendo poco a poco y nos alegra ver a la gente que se siente en casa. Podemos decir, entonces, que esa semilla que plantamos hace algunos años está creciendo. Estamos animados y esperamos albergar a más personas en el futuro y que se sientan en casa, como los pájaros que hacen sus nidos en las ramas, que menciona el pasaje bíblico.
Esta experiencia nos muestra que incluso nuestras acciones más pequeñas pueden tener impacto en la comunidad. No tengamos miedo de poner en acción nuestras ideas, que pueden contribuir para hacer realidad el Reino de los Cielos en nuestro hogar, en el lugar de trabajo, o dondequiera que estemos. Plantemos esa semilla y no la guardemos.
Oremos: Señor, ayúdame a hacer las cosas, por muy pequeñas que sean, con fe, para que con tu divina gracia tengan impacto en las personas con quienes comparto todos los días.

El autor de hoy es Lorenzo Aju, coordinador pastoral misionero de la comunidad católica en Livingston, condado de Overton, en Tennessee.



