De las Escrituras de hoy: “No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos”. —Mt 7, 21.
No todos los que hablan de Dios viven realmente según Su voluntad. Jesús nos recuerda que la fe es más que las palabras; es un compromiso diario con el amor, la obediencia, la misericordia y la confianza en el Padre.
En un mundo donde las apariencias suelen importar más que la autenticidad, el Señor nos llama a vivir una fe sincera que se refleja en nuestras acciones. Dios desea corazones que realmente le busquen y vidas que reflejen su amor a través de la humildad, la compasión y la fidelidad cada día.
Oremos: Señor, ayúdame no solo a hablar de la fe, sino a vivirla con sinceridad y amor. Enséñame a seguir Tu voluntad en mi vida diaria y dame la fuerza para permanecer fiel tanto en los momentos pequeños como en los difíciles. Que mis acciones reflejen Tu presencia y acerquen a los demás a Ti.

El autor de hoy es Marco Tavares, misionero regional hispano de Glenmary, quien se centra en la evangelización y el alcance comunitario en el este de Carolina del Norte.
