De las Escrituras de hoy: “Al ver esto, todo el pueblo tuvo miedo, y postrándose en tierra, dijo: ‘El Señor es el Dios verdadero. El Señor es el Dios verdadero’”. — 1 Re 18, 39.
Hoy en día, parece que todo el mundo quiere ser un ‘influencer’. Yo estaba en el gimnasio, concentrado en lo mío, intentando no hacer el ridículo con todas esas máquinas de pesas. A mi lado, un joven se miraba al espejo, con expresión seria, sosteniendo su teléfono y grabando en directo para sus redes sociales. Mostraba sus músculos y levantaba pesas frente a la cámara para sus millones de seguidores en línea. Gracias a Dios, al día siguiente, el gimnasio tenía carteles que prohibían las grabaciones en directo. ¡Menudo éxito para los influencers del ejercicio!
Para los cristianos, la principal influencia que debemos buscar es la de influir en los demás para que crean más profundamente en Dios.
Creo que no hay mejor ejemplo de un precursor de los influencers que el encuentro de Elías con los profetas de Baal en la primera lectura de hoy. Elías monta un espectáculo, con vídeos cortos para preparar el altar de madera, memes que se burlan de los falsos profetas y comentarios contundentes que invitan a la conversión. El final es milagroso: fuego del cielo consume la madera empapada en agua. Todos le dan a ‘Me gusta’, postrándose en el suelo y creyendo ahora en Dios.
Ojalá su vídeo alcance los mil millones de visualizaciones.
Oremos: Jesús, ayúdame a influir en los demás para que te amen y te sigan más profundamente.

El autor de hoy es el Padre Aaron Wessman, primer vicepresidente de Glenmary y autor del libro “La misión de la Iglesia en un mundo polarizado”.
