De las Escrituras de hoy: “Que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón”. — Isaías 55, 7.
Servimos a un Dios muy generoso que derrama misericordia y un amor que rebosa. ¡Qué regalo tan maravilloso! Como trabajadores de la viña, ¿cómo reaccionamos cuando otros trabajadores reciben la misma misericordia que nosotros recibimos? ¿Sentimos envidia? ¿Nos alegramos? ¿Nos sentimos engañados? ¿Estamos agradecidos? ¿Cuál es tu respuesta cuando recibes misericordia? ¿Cuál es tu respuesta cuando otros reciben misericordia?
Visité la cárcel y la prisión locales para proclamar que nuestro Dios es generoso al perdonar. Nuestro peor día no define quiénes somos. Mientras los internos hacían fila para recibir el sacramento de la Reconciliación, muchos lo hacían por primera vez o después de muchos años. Me embargaron las lágrimas de alegría y gratitud porque ellos recibían la misma misericordia que yo he recibido y sigo recibiendo. Dios es generoso al perdonar; busquemos al Señor.
Oremos: Gracias, Jesús, que perdonaste al ladrón arrepentido, Dimas, en la cruz. Haz que no nos cansemos de buscar ese perdón. Aparta de nosotros toda amargura o envidia y enséñanos a ser agradecidos y generosos para seguir tus pasos.

El autor de hoy es el hermano Jason Muhlenkamp, misionero en el condado de Trousdale, Tennessee.



