De las Escrituras de hoy: “‘¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?’ Jesús los oyó y les dijo: ‘No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos’”. —Mateo 9, 11-13.
Una de mis imágenes favoritas de la Iglesia es la de “un hospital de campaña tras la batalla”. El Papa Francisco dijo que “lo que la Iglesia más necesita hoy es la capacidad de curar heridas y de calentar los corazones de los fieles; necesita cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras la batalla”. Esta imagen resalta la misericordia, tal como Jesús enfatiza en el Evangelio de hoy al decir: “aprendan el significado de las palabras: ‘Misericordia quiero y no sacrificios’”.
En muchas de las zonas rurales donde sirve Glenmary, la gente carece de acceso a hospitales porque los mismos están cerrando. Esta es una injusticia triste y mortal. ¿Cómo podemos responder? Muchas personas heridas o enfermas —incluyéndome a mí— necesitamos al Gran Médico. Glenmary reconoce la necesidad de acudir a las periferias para establecer “hospitales de campaña”, llegar con misericordia a los enfermos y ofrecer un lugar de refugio y hospitalidad. Los invitamos y acogemos a compartir la mesa con nosotros, tal como lo hizo Jesús, para sanar nuestras heridas.
Oremos: Señor, te necesitamos. Estamos heridos y enfermos. Sana nuestras heridas. Danos la fortaleza para cuidarnos unos a otros. Señor, ten piedad de nosotros.

El autor de hoy es el hermano Jason Muhlenkamp, misionero en el condado de Trousdale, Tennessee.



