De las Escrituras de hoy “A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios”. — Lucas 8, 10.
Disfruto tener flores cultivadas fuera de mi casa. Mi esposo se encarga de la siembra porque sabe qué flores crecen mejor según el tipo de suelo y la exposición al sol o a la sombra que requieren. Como agricultor, posee el conocimiento necesario para cultivar flores hermosas.
Conocemos el Reino de Dios, pero ¿qué hacemos con este conocimiento? ¿Cae la semilla de este conocimiento en terreno pedregoso, entre espinos o en tierra fértil? ¿Produce fruto nuestra semilla o dejamos que se marchite?
Oremos: Dios, ayúdame a ser un agricultor de tu Reino, para que pueda producir frutos abundantes con la ayuda de tu Espíritu Santo.

La autora de hoy es Lorena Reynoso, directora de educación religiosa en la parroquia San Miguel Arcángel, de Glenmary, en Erwin, Tennessee.



