De las Escrituras de hoy: “No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra”. —Mt 10, 34.
Abrazar las palabras de Jesús con convicción ciertamente divide a las personas. Durante una huelga de mineros en Virginia, hablé sobre los salarios justos y las cuestiones laborales a la luz de la doctrina social católica. En mi homilía cité a los papas León XIII, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II. Quería que la gente supiera lo que la Iglesia Católica enseñaba sobre los derechos de los trabajadores.
Un feligrés me acusó de mezclar política y religión. Lamentablemente, abandonó la parroquia. Jesús nos advierte que, si nos tomamos en serio sus palabras, surgirá la división entre nosotros. Es cuando nuestra política y nuestra fe se encuentran que este pasaje cobra su verdadero sentido.
Oremos: Dios bondadoso, tú nos desafías no para causarnos dolor, sino para animarnos a escuchar tu voz en nuestras vidas y a crecer en nuestra fe.

El autor de hoy es el padre Tom Charters, párroco misionero de la iglesia de San Miguel Arcángel en el condado de Unicoi, Tennessee.
