De las Escrituras de hoy: «El que cree en mí, no cree solamente en mí, sino también en aquel que me envió; y el que me ve a mí, ve a aquel que me envió». —Jn 12, 44-45.
Creer y ver. Es una yuxtaposición de palabras interesante, y parece ir en contra de todo lo que hemos aprendido sobre cómo encontrar respuestas, sobre cómo hallar la verdad. Se nos enseña a investigar, a ser críticos y a evaluar las pruebas. ¡Solo así conoceremos la verdad! Curiosamente, para hacer esto, damos un paso inicial de creencia antes de actuar. Creemos en aquellos que nos dijeron que actuáramos de esta manera crítica. Con Cristo, se nos dice que creamos —lo cual es, en realidad, solo otra palabra para la confianza— y, al hacerlo, podremos ver a Dios. Aquí podemos ver que la cuestión no radica en tener fe o no tenerla, sino en a quién vamos a confiar; pues solo entonces comenzamos a ver.
Oremos: Señor, ayúdanos a confiar en ti, a tener fe. Para que, a través de ella, podamos verte con mayor claridad.

El autor de hoy es Nathan Smith, director de Ecumenismo de Glenmary y consultor de los obispos católicos de los Estados Unidos.
