De las Escrituras de hoy: “El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada”. —Jn 8, 29.
De niño, intentaba complacer a mi madre o a mi padre. ¿Qué aprendí de las veces que los complací y qué de las veces que no? Jesús nos muestra ejemplos de complacer a su Padre. El amor nos exige que agrademos a Jesús que está en la otra persona, tal como Jesús lo haría conmigo.
Oremos: Jesús, al observar los ejemplos que nos has dado en las Escrituras sobre amar a otra persona, ayúdame a amarla en mi vida diaria, tal como tú la amarías.

El autor de hoy es el hermano de Glenmary Virgil Siefker, voluntario en el ministerio penitenciario y en la sede central de Glenmary en Cincinnati, Ohio.
