De las Escrituras de hoy: “Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados a él en su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva”. —Rom 6, 3-4.
Así como sabemos que Jesús resucitó de entre los muertos y se reunió con los apóstoles y otros discípulos después de su resurrección, en esta lectura aprendemos que nosotros también resucitaremos y nos reuniremos con las personas que conocimos antes de morir. Y, como afirma Juan, veremos a Dios cara a cara después de nuestra muerte. Estas verdades dan mayor valor y significado a nuestras vidas, como se expresa en el Credo Niceno: “Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo venidero”.
Oremos: Jesús, te ruego que me concedas la gracia de integrar mi resurrección y la vida del mundo venidero en el resto de mi vida en la tierra, de tal manera que mi vida desde ahora hasta la eternidad sea una sola.

El autor de hoy es el Padre Frank Ruff, expresidente de Glenmary, párroco misionero y representante católico ante la Convención Bautista del Sur.

