De las Escrituras de hoy: “Natanael le preguntó: ‘¿De dónde me conoces?’ Jesús le respondió: ‘Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera’”. — Jn 1, 48.
La visión de Natanael se amplió. Vio que Jesús ya lo conocía y que tenía un futuro maravilloso reservado para él. Después de aquella conversación, la vida de Natanael nunca volvió a ser la misma. Decidió seguir a Jesús. A su vez, Jesús lo eligió como uno de los Doce. Gracias a esta experiencia con Jesús, la vida de Natanael quedó transformada.
En la actualidad, nos encontramos con Jesús cada día, especialmente al recibir la Eucaristía. Por tanto, cada vez que recibimos la Eucaristía, nuestras vidas deberían transformarse, al igual que la de Natanael. Preparémonos antes de recibir la Eucaristía, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación.
Oremos: Demos gracias a Jesús por lo que ha hecho en nuestras vidas. Que Él abra nuestras mentes y corazones al cielo.

La autora de hoy es la hermana Imelda Ngwitu, religiosa franciscana de Santa Ana, quien trabaja en las misiones de Glenmary en el suroeste de Georgia.



