De las Escrituras de hoy: “Pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: ‘¡Sálvame, Señor!’” —Mt 14, 30.
Debo admitir que este es uno de mis pasajes favoritos. Sí, amo la Navidad y me regocijo en la Resurrección, pero hay algo en ese gran momento de duda de San Pedro con lo que me identifico profundamente. A la edad de Pedro, yo era impulsivo; respiraba hondo y… ¡saltaba de la barca! Luego, tal vez, me asaltaban las dudas.
Esas dudas, esos momentos de incertidumbre, son la puerta de entrada de Dios en nuestras vidas. Son los momentos en que dejamos de lado nuestra arrogancia, nuestras certezas superficiales y nuestro exceso de confianza en nosotros mismos para clamar: ‘¡Señor, sálvame!’. Son momentos de gracia, seamos conscientes de ello en ese instante o no. Jesús está siempre ahí, con el brazo extendido, aceptando nuestros egos inflados, animándonos a dar pasos de fe y manteniéndonos a salvo mientras lo hacemos.
Oremos: Manténme humilde, querido Señor. Ayúdame a ver menos de mí y más de Ti en todos mis encuentros de hoy.

El autor de hoy es John Feister, exdirector de Comunicaciones de Glenmary, quien actualmente escribe una novela ambientada en los Apalaches.



