De las Escrituras de hoy: “Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista”. — Mc 6, 25.
Esta conmemoración también se conoce como la “Degollación de San Juan Bautista”, ya que él dijo la verdad al rey Herodes: su matrimonio con Herodías era ilícito. Herodes no quería matar a Juan porque le temía y sabía que era un hombre justo. Sin embargo, se vio atrapado por su juramento, sus invitados y su orgullo. Así pues, ordenó su muerte para salvar las apariencias.
Esta es una de las imágenes más claras de los Evangelios sobre cómo la lujuria, el orgullo, el miedo político y el odio a la verdad nos llevan a matar a quienes defienden la verdad. Más tarde, Jesús llama a Juan “más que un profeta” y el mayor de los nacidos de mujer.
¿Qué buscamos en este mundo? ¿La aprobación de los hombres o la aprobación de Dios? Que la verdad siga siendo nuestra guía y que nunca caigamos en la tentación de la venganza al estilo de Herodías.
Oremos: ¡San Juan Bautista, ruega por nosotros!

La autora de hoy es la hermana Imelda Ngwitu, religiosa franciscana de Santa Ana, quien trabaja en las misiones de Glenmary en el suroeste de Georgia.



