De las Escrituras de hoy: “¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!” — Mat 25, 6.
Este es el clamor de medianoche en la parábola de las diez vírgenes. Es una de las imágenes más directas de Jesús sobre estar preparados para su venida. El clamor resalta la urgencia de la preparación; al producirse a medianoche —la hora más oscura e inesperada—, se despoja a la persona de toda complacencia espiritual. No podemos dar por sentado que tendremos tiempo más adelante.
El texto también destaca nuestra responsabilidad personal y la necesidad de no depender de los demás. Sin embargo, es una espera gozosa, pues invita a una comunión alegre con nuestro Salvador, Jesucristo.
La vida es verdaderamente breve; este mundo no es nuestro hogar permanente. A través de esta parábola, Jesús nos recuerda que tú y yo debemos estar siempre preparados para su venida, al igual que las cinco vírgenes prudentes.
Oremos: Jesús, ¡ayúdame a ver lo que debo hacer para estar lista y recibirte con alegría cuando vuelvas!

La autora de hoy es la hermana Imelda Ngwitu, religiosa franciscana de Santa Ana, quien trabaja en las misiones de Glenmary en el suroeste de Georgia.



