De las Escrituras de hoy: “Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas”. — Mt 18, 15.
Aquí hay un desafío: ¿Cómo manejamos los conflictos? Ya estamos en plena temporada política en los Estados Unidos, en un momento en que la gente adopta posturas opuestas en todas partes. La polarización —actuar enfrentando un extremo contra el otro— es la palabra clave de nuestro tiempo. Impulsados y alentados por Facebook, Twitter y otras redes sociales, parece que queremos llevar nuestras quejas al ámbito público.
Jesús nos advierte que no hagamos eso. Aconsejó que solo hiciéramos pública nuestra queja cuando no hubiera posibilidad de resolverla en privado. Parece innecesario calificar a Jesús de sabio, pero hay que admitir que este es un consejo sabio. ¿Cuánto más podríamos avanzar si miráramos a quienes no están de acuerdo con nosotros con ojos amorosos? ¿Cuánto menor sería el conflicto en el mundo si pudiéramos dejar de pelear de forma agresiva y empezar a hablar con amor en un entorno más cercano que Internet? Eso sería hablar cara a cara, con el propósito de sanar en lugar de avergonzar.
Oremos: Señor, llena hoy mi corazón de amor. Permíteme ver con compasión, escuchar con oídos abiertos y pensar con una mente abierta.

El autor de hoy es John Feister, exdirector de Comunicaciones de Glenmary, quien actualmente escribe una novela ambientada en los Apalaches.



