De las Escrituras de hoy: “Préstenme atención, vengan a mí, escúchenme y vivirán”. — Is 55, 3.
Prestar atención significa escuchar, fijarse y tomar en cuenta mis palabras. Las palabras de Jesús alimentan a la multitud y satisfacen todas sus necesidades. Al igual que la comida y la bebida para el cuerpo, sus palabras alimentan el alma. El hambre de Jesús nos impulsa a buscarlo, a seguirlo y a acercarnos a él con amor.
Oremos: Jesús, tú abres tu mano y sacias el deseo de todo ser viviente. Es a ti a quien anhelo. Aliméntame, Señor, con tu propia presencia.

La autora de hoy es Kathy O’Brien, misionera laica jubilada de Glenmary. Kathy ha trabajado con Glenmary desde que llegó a los montes Apalaches como voluntaria en 1971.



