De las Escrituras de hoy: “El Señor me ha enviado a profetizar todo lo que han oído”. —Jer 26, 15.
Al ser bautizados, estamos llamados a ser profetas del Evangelio en nuestra propia vida cotidiana. ¿Cómo proclamamos el Evangelio cada día? ¿Creemos que realmente fuimos enviados a compartir la Buena Nueva con los demás? ¿Cómo actuamos a partir de esa convicción como seguidores de Jesús?
En las lecturas de hoy, el profeta Jeremías es amenazado de muerte. En el Evangelio de hoy, Juan el Bautista —primo de Jesús— es asesinado por hablar en contra de las malas acciones de Herodes y de su hermano Felipe. ¿Tendríamos nosotros la misma valentía para afrontar la muerte por animar a otros a arrepentirse de sus malas acciones y convertirse en seguidores de Cristo?
Oremos: Señor, dame la valentía para proclamar tu verdad con fe y caridad, aun cuando el costo sea elevado.

La autora de hoy es Julia Sauter, miembro del equipo de Desarrollo de Glenmary. Julia tiene una maestría en Ética y Teoría Social de la Graduate Theological Union de Berkeley, California.



