De las Escrituras de hoy: “Siempre que oí tus palabras, Señor, las acepté con gusto; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo defendía tu causa, Señor, Dios de los ejércitos”. — Jer 15, 16.
Hace poco tuve la oportunidad de ver un video de una tribu indígena que recibía sus primeras Biblias traducidas a su lengua materna. Durante muchos años, habían dependido de la transmisión oral de las historias de las Escrituras, compartidas por misioneros que los visitaban. Fue profundamente conmovedor ver al pastor indígena recibir las Biblias y orar dando gracias a Dios por el regalo de las Escrituras escritas en su propio idioma.
Esta historia también me recuerda a mis amigos con discapacidades que dependen de tecnologías de asistencia o del sistema Braille para reflexionar sobre las Escrituras, y la gran alegría que sienten al recibir los servicios necesarios para cultivar mejor su vida de fe. Es una lección de humildad para quienes tenemos múltiples medios para acceder a la Palabra de Dios con mucha mayor facilidad. Que su alegría y dedicación nos inspiren a dedicar tiempo y esfuerzo al estudio de la Sagrada Escritura, al tiempo que promovemos un mayor acceso para todos los pueblos y naciones.
Oremos: Señor Dios, gracias por darnos el regalo de tu Palabra y la oportunidad de compartirla con los demás.

La autora de hoy es Julia Sauter, miembro del equipo de Desarrollo de Glenmary. Julia tiene una maestría en Ética y Teoría Social de la Graduate Theological Union de Berkeley, California.



