De las Escrituras de hoy: “En aquel tiempo, se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron ’¿Por qué les hablas en parábolas?’ Él les respondió: ‘A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden’”. —Mt 13, 10-13.
Es complicado cuando a una persona le hablan en un idioma que no es el suyo. Por muy sencillo que sea el mensaje, simplemente no lo entiende, aunque el que habla trate de decirlo con palabras muy sencillas. Es desesperante oír a alguien sin entenderlo. En una situación de estas, algunos se alejaron y no trataron de descubrir lo que la otra persona les quería decir, y otros lo tomaron como un reto por superar, aprendieron el idioma y al poco tiempo ya hablaban y entendían el idioma. Esto les cambió la vida.
Esto es lo que nos pasa en el plano espiritual. Cuando no entendemos el idioma del amor de Dios, difícilmente comprenderemos los misterios del Reino de los Cielos. Pero si nos esmeramos con un sincero anhelo de Dios, poco a poco podremos ir viendo y entendiendo las verdades divinas.
Oremos: Señor, ayúdame a entender tus palabras. Yo quiero ver, yo quiero entender.

El autor de hoy es Lorenzo Aju, coordinador pastoral misionero de la comunidad católica en Livingston, condado de Overton, en Tennessee.



