De las Escrituras de hoy: ”¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla!”. —Mt 11, 25.
Un día, en la reunión ministerial, uno de los ministros tenía consigo a su bebé de tres meses. Durante toda la reunión, el pequeño permaneció tranquilo en los brazos de su padre. Luego, se quedó dormido plácidamente. El niño confiaba plenamente en su padre. Se sentía seguro. Esa es la actitud “infantil” que Jesús nos pide. Nos pide que confiemos en él. Que busquemos nuestra seguridad en él. Que afrontemos los desafíos y las dificultades de la vida con la confianza de que no estamos solos. Él está con nosotros.
Eso es lo que se celebra cuando una persona recibe la Unción de los Enfermos. Es Jesús diciéndole a la persona: “Estoy contigo; no temas”. Jesús nos invita a descansar en sus brazos. En mi escritorio tengo una estampa religiosa que muestra a Jesús extendiendo la mano. La recibí durante una inundación que afectó a esta zona. Cada vez que la miro, me recuerda este mensaje: “Pon tu mirada en mí, no en la tormenta”.
Oremos: Jesús, que siempre mantengamos la mirada puesta en ti, tanto en las alegrías como en las adversidades de la vida. Que las tormentas que surjan en nuestro camino se calmen al saber que no estamos solos, sino que tú estás con nosotros.

El autor de hoy es el padre Tom Charters, párroco misionero de la iglesia de San Miguel Arcángel en el condado de Unicoi, Tennessee.
