De las Escrituras de hoy: “…nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo”. —Mc 7, 15.
¿Cuántas veces nos hemos sentido heridos por una palabra hiriente o hemos causado daño a alguien con nuestra negatividad? El Evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre nuestra vida interior. ¿Estamos siguiendo el mandato de Jesús de amarnos unos a otros como Dios nos ama? ¿Nuestras palabras edifican o destruyen? No siempre es fácil mantenernos enfocados en lo que es justo y correcto. Tómese un tiempo hoy para reflexionar sobre sus palabras y acciones para que pueda estar seguro de que lo que sale de su corazón es digno.
Oremos: Que mis palabras y acciones muestren el amor de Cristo a los demás.

La autora de hoy es Lindsay Braud, directora de comunicaciones y mercadeo de Misioneros Católicos Glenmary.
