De las Escrituras de hoy: “… la casa que te he construido con magnificencia, será tu morada”. —1 Rey 8, 13.
En el Antiguo Testamento de la Biblia, Dios habitaba en el lugar santísimo, un lugar apartado al que solo podían entrar los sumos sacerdotes. Era en este contexto que la humanidad podía esperar encontrarse con su Creador. Pero, Jesús lo cambió todo. Vino y vivió entre la gente, compartiendo comidas con ellos, sanando sus enfermedades y ofreciendo una nueva manera de experimentar a Dios.
Oremos: Amado Señor, tú existes junto a cada uno de nosotros. Ayúdame a reconocerte en cada persona que encuentro.

La autora de hoy es Lindsay Braud, directora de comunicaciones y mercadeo de Misioneros Católicos Glenmary.
